domingo, 18 de agosto de 2013

Capítulo 19 - Inalcanzable.

{Capítulo 19}
- ¿Qué tal vas?
Justin había encontrado una pequeña colina un poco más lejos que nos había dado algo de cobertura pero no la suficiente para llamar, así que había tenido que subir a sus hombros para buscar algo más de cobertura y ahora nos balanceábamos mientras yo le agarraba con fuerza por el flequillo para evitar caerme.
- Nada, tal vez sea porque las cop...espera, ¡dos rayas de golpe! vuelve a la derecha, a la derecha, se me ha ido, ¿dónde vas?
- ¡A la derecha! - me contestó a duras penas mientras se movía de un lado a otro sosteniéndome.
- Pues a la otra derecha, juraría que estaba... ¡aquí! ¡para, para!
- Eso no será un problema... ¿quieres dejar de tirarme del pelo? Suele excitarme pero esta vez no sé cómo no me has dejado calvo ya. - se quejaba mientras yo tecleaba rápidamente el numero de Ryan ignorando su comentario colocándome el móvil en la oreja.
''¿Hola? ¿Dónde estáis? Llevamos esperándoos más de media hora, moved vuestro trasero de vuelta o Kenny se va a...''
- ¿Ryan? ¡Ryan! Escucha, tenemos que hablar rápido porque casi no hay cobertura, estamos perdidos, empezamos a andar recto desde nuestro punto de despedida y hay como una especie de zona rocosa formando una montaña y a la derecha un claro donde casi no hay árboles, justo al lado hay una pequeña charca con el agua muy limpia y... Justin, la mano.
- Es que te ibas a caer para atrás. - se defendió mientras soltaba una pequeña carcajada mientras apartaba su mano de mi trasero.
- Llama a Kenny y díselo también, venid cuanto antes porque empieza a picarme toda la cara y necesito tomarme la medicina, además Justin tiene una herida.
- Nos cruzamos con una bestia. -levantó la voz para que Ryan fuera capaz de oírle y yo di un fuerte tirón de su flequillo. - ¡Ah! Joder, qué agresiva.
''Vamos ahora mismo hacia allí, quedáos donde estáis, Nora y yo ya vamos, Fredo esta llamando a...''
Un continuo pitido me avisó de que se había cortado la conversación telefónica y aparté el altavoz de mi oreja mirando la pantalla.
- No hay cobertura, pero dicen que ya vienen hacia aquí, bájame. - me quedé mirándole agachándo mi cabeza y él esbozó una pícara sonrisa que no me gustó un pelo.
- Pídeme perdón antes por haberme tirado del pelo como si fuera un caballo poco domado, y si lo haces te bajo. - propuso retándome.
Exhalé un pequeño suspiro poniendo los ojos en blanco en señal de desesperación y volví a erguirme tirándole una vez más del pelo sonriéndo satisfecha por mi pequeña osadía.
- Tú lo has querido. -contestó antes de ponerse en marcha hacia el pequeño arroyo que terminaba en una charca de aguas tibias y calmadas.
Mi corazón comenzó a latir más rápido al darme cuenta de lo que se traía entre manos y le cubrí la cara con mis brazos agarrándome a él con fuerza negando con la cabeza.
- No Justin, de acuerdo, lo siento mucho, lo siento, de verdad, no lo hagas, no volveré a tirarte del pelo, Justin que me aseguro de que no puedas tener hijos, no vayas a... - no me dio oportunidad de acabar la frase, se agachó soltándo mis piernas y dejando que cayera sobre la superficie del agua salpicando y haciendo que toda la calma de aquel lugar se viera destrozada.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
(Al día siguiente)
·Narra Justin·
- ¿Cuánto te falta, tío?
Revisé de nuevo mi maleta asegurándome de que no faltaba nada por recoger y fui hacia la otra punta de la habitación sacando el esmoquin del armario con cuidado de no arrugarlo. Me puse frente a Ryan que me observaba tumbado desde la cama con una bolsa de patatas fritas y cambió su expresión de aburrimiento en cuanto vio el traje.
- Para los premios. -le aclaré. - ¿Qué te parece?
- Diferente a lo que sueles llevar. -respondió incorporándose un poco. - ¿No hablaste con RyGood sobre los pantalones con las cremalleras y la chuppa de cuero negro a juego?
Colgué el esmoquin en el espejo para que se lo llevaran cuando fueran a recoger las maletas  y cogí un peine tratando de hacer que mi pelo se viera algo mejor.
- ____ me dijo que hacía mucho que no me había visto vestir normal para unos premios. - reí al darme cuenta de lo que acababa de decir.- Así que voy a darle la sorpresa.
Me volví hacia Ryan al ver que no me contestaba y le encontré sentado en la cama con una ceja levantada y una estúpida sonrisa.
- ¿Qué? - le pregunté acercándome para quitarle la bolsa de patatas.
- Ver para creer, el gran Justin Bieber colado hasta los huesos por una chica, ¿no solía pasar al revés?- carcajeó tirando de mi camiseta para sentarme en la cama a su lado echándome el brazo por los hombros susurrando. - Bueno y ahora dime, ¿cómo es ésta en la cama?
- Cuando te pones a decir gilipolleces no hay quien te aguante Ryan, no es para tanto. - aproveché que me dejaba caer en la cama para darle una fuerte colleja amistosa en la cabeza.- No lo sé.
- Ya claro, escúpelo o te dejaré la cara peor de lo que la tenías hace una semana.
- Que aún no he hecho nada con ella. - insistí a punto de estallar en carcajadas.
- Justin, ¿qué nos prometimos cuando nos empezaron a dejar a ir a los clubs de noche? - se quedó en silencio esperando una respuesta por mi parte y prosiguió al ver que lo único que obtuvo fue una mirada vacilante por mi parte. - Que ibamos a hablarnos con detalle sobre todos nuestros polvos por muy famosa que fuera la nena, ¿recuerdas a esa modelo que era de Texas? La que iba con esas botas tan raras, la del estilo vaquero.
Hice una mueca de asco arrugando la nariz mientras saboreaba un par de patatas que había sacado de la bolsa.
- Intentaba olvidarlo, pero gracias por recordármelo.
- Vamos, no seas muermo, soy tu mejor amigo, tengo derecho a esa información.
Me levanté dejando la bolsa de patatas sobre la sábana y me dirigí al cuarto de baño de al lado cogiendo mi cepillo de dientes.
- No te esoy mintiendo Butsy, ella dice que prefiere ir despacio. - le explicaba mientras mojaba el cepillo metiéndomelo en la boca comenzando a lavarme los dientes mientras me apoyaba en el marco de la puerta del baño observándole con diversión contenida.
- ¿Y desde cuando tú vas despacio, cabroncete? - le ví reír mientras me tiraba una almohada que esquivé al ir a enjuagarme la boca.
Al terminar me senté en el sillón de enfrente doblando mi espalda para apoyar mis antebrazos sobre las piernas mirando al suelo pensativo.
- Yo también me lo pregunto.
Nuestra conversación se vio interrumpida por el fuerte golpe de la puerta al abrirse de golpe, Ryan y yo giramos la cabeza en aquella dirección rápidamente sin explicarnos qué era lo que estaba pasando hasta que le vimos.
- Puta puerta que no se abría. -se escuchó desde fuera.
- ¡CHAAAAAAAAAAAZ! -gritamos ambos casi al unísono.
Me levanté de un salto del sillón corriendo hacia él para poco después fundirnos en un fuerte abrazo, Ryan saltó sobre nosotros uniéndose y al segundo los tres estabamos abrazándonos como si alguno de nosotros fuese a morir mañana.
Chaz Somers era otro de mis amigos de Canadá, había estado allí desde el principio sin fallarme y venía a estar conmigo cada vez que le era posible, hacía demasiado tiempo que no le veía. Estaba más alto que la última vez, su pelo castaño le había crecido ocultando su frente.
Cuando por fin nos separamos volvimos a tomar asiento para poder charlar tranquilamente.
- Pero ¿no sabías que venía? - me preguntó Chaz divisando la bolsa de patatas en una esquina de la cama y levantándose en seguida para ir a por ella. - Le dije a Ryan que...
- Es verdad, que tenía que avisarte. - apuntó éste rascándo su barbilla.
Negué con la cabeza medio riéndo y le di una fuerte palmada a Chaz en la espalda.
- ¿Qué tal la chica esa que era la nueva mujer de tu vida? ¿Cómo se llamaba? - miré a Ryan con cierta diversión. - ¿Emily? ¿Amie?
- No, Amie fue la mujer de su vida de cuando la cena de Acción de Gracias, ¿no te acuerdas? Se atribuyó medio pavo para ella sola. - me recordó señalando a Chaz. - No vuelvo a meter a más novias tuyas en mi casa cuando se trata de comidas familiares, que mal rato.
- Ashley... se llamaba Ashley. - dijo éste mientras frotaba los sus ojos tratando de aparentar fastidio. Finalmente no pudo evitar dejar escapar una leve risa.- Cómo os gusta sacar el cajón de mierda.
- ¿Qué pasó al final con ella? No me quedó claro cuando nos lo contaste. - me levanté del sillón riendo para dirigirme a la pequeña nevera de la habitación sacando tres cervezas y las repartí entre todos.
- Era una guarra. - contestó simplemente mientras trataba de abrir la lata de cerveza sin derramarla.
- Esa es la explicación que tiene para todas sus rupturas. -abrí mi cerveza y me senté dando un largo trago.
- Tío, ¿te has dado cuenta de que todas las novias que has tenido contienen una ''A'' y una ''E'' en su nombre? - casi gritó emocionado Ryan abriendo mucho sus ojos sonriéndole a Chaz que por poco no se atraganta con su bebida.
Comenzamos a reír sin parar al escuchar esto último mientras Ryan trataba de hacerse el serio.
- De verdad, estan Amber, Kate, Catherine, Jessica, Anne, Chelsea, ¿quieres que siga?
- No, por favor... - le suplicó Chaz escondiéndose tras su bebida.
- Cameron, Elizabeth, Scarlett, Bella. - decía Ryan mientras yo estaba al borde de un ataque.
Sin poder soportarlo un segundo más, Chaz se levantó y derribó a Ryan de un salto tirándolo al suelo y comenzándo a pelear con él a modo de juego, yo los observaba desde mi asiento riendo, aunque la risa me duró poco.
- ¡AH JODER! ¡PARA, PARA! - comenzó a gritar Ryan frenando los puños de su contrincante.- ¿Sabes que Justin esta enamorado?
Chaz se giró hacia a mí con cara de estar presenciando el mismísimo apocalipsis. Estaba perdido.

·Narra ____·
Bajé del autobús que nos había llevado desde el hotel hasta el aeropuerto de Boston tratando de no ser aplastada por mis propias maletas. Pude haber pedido a Nora y Anna que me ayudaran pero creo que su equipaje era el doble de gigantesco que el mío.
No podía creer que fuera a hacerlo, iba a viajar a Los Angeles, una de las ciudades más increíbles de todo Estados Unidos, siempre había soñado con visitar aquel sitio e iba a hacerlo a lo grande. Aún seguía sin asimilarlo.
Nora alargó su brazo sosteniendo su iPhone en lo alto para hacernos una foto, al momento las tres sonreímos para la cámara.
- Venga chicas, decir ''California''. - nos dijo haciendo que estallarmos en carcajadas antes de tomar la foto.
Continuamos arrastrando las maletas siguiendo al resto del equipo que se nos había adelantado. No había visto a Justin desde que nos encontraron en el bosque, y al subir al autobús tampoco, pero Anna me había explicado que el equipo se había dividido para ser transportado entre dos autobuses, así que lo más seguro era que llegase más tarde.
Nos adentramos en el gigantesco aeropuerto de Boston y fuimos directos a facturar nuestras maletas cuando unas grandes y cálidas manos cubrieron mis ojos tapándo mi campo de visión al completo. Segundos después noté cómo me susurraban al oído, aquella voz la conocía demasiado bien.
- ¿Me echabas de menos?
Me volteé casi al momento echándole los brazos al cuello para abrazarle con todas mis ganas soltando una pequeña risa, él respodió a mi abrazo rodeando mi cintura y presionándo mi cuerpo contra el suyo durante unos largos segundos a la vez que hundía sus dedos en mi pelo acariciándolo con suma delicadeza.
- En absoluto. -respondí finalmente al separarme de él tratando de ocultar mi sonrisa. -Estaba disfrutando de la calma y la tranquilidad, ¿sabes?
- Pues siento comunicarte que en el sitio al que vamos no podrás tener de eso ni un segundo, - me dedicó una media sonrisa que hizo que me estremeciera al completo. - sobre todo si vas conmigo.
- Aunque no fuera contigo, el hecho de que mis amigos viniesen conmigo también supodría le pérdida total de paz y tranquilidad, así que... - me encogí de hombros a la vez que pasaba mi lengua sobre mis labios humedeciéndolos.
Justin se quedó mirando el gesto y carraspeó levemente mirando a mis dos compañeras que contemplaban la escena conteniendo la risa a duras penas.
- ¿Os la puedo robar un momento? Tengo que ir a presentarle a una pers... -ellas asintieron con energía en mitad de la frase y cuando quise darme cuenta Justin volvía a arrastrarme en mitad del aeropuerto hacia la sala de espera para el embarque.
Conseguí divisar a Ryan, Alfredo y otro chico sentados de espaldas a nosotros, pero antes de que pudiera llamarlos de una voz el fuerte brazo de Justin tiraba de mi mano haciendo que nos metiéramos en una de las puertas reservadas para el personal.
Encendió la luz, el armario para los productos de limpieza.
- ¿Qué estas haciendo? - reí al verme metida en aquel lugar sin sentido ninguno.
- Yo sí te echaba de menos. - me dijo simplemente.
Dejé de reír poco a poco al escucharle y me quedé colgada del color miel de sus ojos que cada vez estaban más cerca de mí hasta que chocó suavemente su frente contra la mía haciendo que pudiese sentir su respiración a tan sólo un centímetro de distancia.
Justin separó un poco su cara para poder apartar un mechón de pelo que caía sobre la mía.
- Vendrás conmigo en el vuelo, ¿verdad? - me susurraba a la vez que contemplaba mis labios entreabiertos.
Sentí que la curiosidad podía conmigo y negué muy lentamente con la cabeza mientras le dedicaba una pequeña sonrisa juguetona esperando a ver cual sería su reacción.
Él frunció el ceño haciendo un pequeño mohín que provocó que me derritiera en tan sólo cuestión de milésimas de segundo, cogió mi barbillaobligándome a levantar la cabeza y miré sus ojos logrando apreciar el deseo que guardaban.
Atrapó mis labios con los suyos haciendo inevitable que mis ojos se cerraran para lograr disfrutar de la sensación hasta el último segundo, las mariposas volvieron a crecer dentro de mí y casi pude escuchar los fuegos artificiales. Trataba mis labios con delicadeza mezclando lo dulce con lo intenso y una vez más pude sentir su cálida lengua colándose entre mis labios para unirse a la mía en un perfecto baile que hizo que perdiera al completo la respiración dejándome llevar por él.
Tras unos segundos lentamente fue separándose de mis labios provocando un pequeño chasquido entre ellos al despegarse y dejándome completamente sin aliento delante de él.
- Vendrás conmigo en el avión, ¿verdad? -me repitió provando suerte una vez más.
Pasé la lengua por encima de mis labios tratando de guardar el sabor que los suyos habían dejado con su paso y me encogí de hombros provocando una pequeña carcajada por su parte.
Salimos del cuartillo no sin antes asegurarnos de que nadie podía darse cuenta y caminamos de nuevo hacia la sala de espera saludando a los chicos.
Justin me presentó a su viejo amigo Chaz Somers que pareció maravillado conmigo sin ninguna razón, en cuanto me vió vino rápidamente a saludarme mientras Justin ponía los ojos en blanco al presenciar la escena. Un chico bastante cariñoso, he de decir.
Nos sentamos finalmente todos a esperar ya que el vuelo se había retrasado unos minutos. Finalmente terminé por colocarme mis cascos.
Cerré los ojos para que aquella voz lograse llenarme por completo disfrutando de cómo conseguía estremecerme por cada nota que entonaba y controlé el impulso de sonreír aumentando más el volumen. Apoyé mi cabeza sobre el hombro de Ryan notando que el cansancio comenzaba a poder conmigo y luché porque no me terminara venciendo. Algo me ayudó a terminar de espabilar sacudiéndome para que cambiara la dirección de mi cabeza.
No me hizo falta abrir los ojos para saber que se trataba de Justin sentado a mi lado al que no le había gustado un pelo que hubiese escogido el hombro de Ryan antes que el suyo.
- Eso en mi mundo... se le llama ''estar celoso'', ¿sabes? -repetí las mismas palabras que él mismo me dedicó hace unos días encerrados en el ascensor y no pude evitar esbozar una sonrisa burlona al escuchar su leve risa sobre mí.
- ¿Eso que oigo es One Time? ¿Qué haces tú escuchando al niñatejo mimado ese? -bromeó cambiando de tema radicalmente al advertir la canción procedente de mis cascos.
Aquello hizo que me fuera imposible contener una pequeña carcajada mientras le agarraba por el brazo acomodándome sobre su hombro exhalando un profundo suspiro.
- Ni una palabra más o te mando a donde yo me sé, Bieber.

No hay comentarios:

Publicar un comentario