martes, 13 de agosto de 2013

Capítulo 15 - Inalcanzable.

{Capítulo 15}

- Tienes una piel muy suave, ¿cómo decías que te llamabas?
El corazón estaba a punto de salirse de mi pecho, podía escuchar mis propios latidos mientras Max susurraba en mi oído a la vez que paseaba sus dedos cada vez más arriba. Sentí cómo colgaba uno de ellos en el encaje de mi ropa interior y rozaba sus labios contra mi cuello, abrí la boca con intención de pedir ayuda pero no conseguía articular una sola palabra. Presa del pánico dejé que una lágrima escapara y rodara por mi mejilla hasta quedar bajo mi barbilla. En mi vida había sentido tanto miedo, y me encontré petrificada a causa de este. Cuando creí que ya no podía luchar más contra él, el sonido de un fuerte golpe creó eco en el profundo pasillo en el que me encontraba atrapada.
Giré la cabeza rápidamente desesperada con mis mejillas totalmente humedecidas hacia el lugar donde procedía aquel estruendo y divisé a Justin mirándonos con la boca entreabierta e increíblemente inmóvil desde la puerta. Mis labios despertaron.
- ¡AYUDA! - grité en un jadeo.
Noté cómo los brazos de Justin se tensaron y este cerró los puños aumentando el ritmo de su respiración mientras nos miraba, entonces comenzó a correr hacia nosotros y aprovechando aquella distracción me libré del agarre de mi agresor llendo con rapidez hacia la pared contraria en un intento desesperado por alejarme.
Max ya había centrado toda su atención en Justin que se avalanzaba sobre él decididamente. Éste agarró con una de sus manos el cuello de la camisa de Justin para sujetarle mientras que con la otra arremetía un fuerte puñetazo contra su cara, cosa que hizo que cayeran al suelo amortiguando la caída sobre la espalda de Justin que trataba desesperadamente de agarrar de los hombros a su adversario.
Yo me mantenía al otro lado del pasillo tapándome la boca totalmente aterrorizada sin saber qué hacer, el terror me impedía ni si quiera acceder a mis propios pensamientos y me estaba resultando imposible pensar con claridad. Observaba la escena mientras Max golpeaba sin piedad la cara de Justin que sólo podía gemir de dolor por cada sacudida.
Sentí cómo mis ojos se llenaban de agua una vez más, y al ver la expresión dolorida de Justin no me lo pensé dos veces. Me agaché apollándome en la pared con una mano y me quité mi pesado zapato de tacón para segundos después impactarlo contra la cabeza de Max que confundido, se volvió hacia a mí. Aprovechando la ocasión, Justin rodó sobre su cuerpo quedando esta vez sobre el cuerpo del que hacía tan sólo unos instates le estaba golpeando.
Clavó su rodilla con fuerza en el estómago del chico rubio haciéndo que éste tuviera la necesidad de doblar su cuerpo por falta de oxígeno y en cuestión de tres segundos Justin golpeaba su mandíbula con rabia logrando que este levantara la cabeza hacia arriba. Le agarró por el cuello inmovilizándole con el cuerpo y los brazos entre sus piernas y fue cuando comenzó a descargar toda su fuerza contra la cara de Max pegándole repetidamente con su puño y provocando que la sangre saliera al exterior con enorme facilidad.
Ví que mi agresor, ahora agredido, había cerrado los ojos y ya no mostraba ningun movimiento a la defensiva y me llevé las manos a la cabeza mientras Justin, ciego de rabia no paraba de arremeter su puño contra el castigado rostro de Max. Le grité que se detuviera, me acerqué corriendo agarrando su camisa e intentando quitarlo de encima sin logararlo.
- ¡YA ESTA BIEN, LE VAS A MATAR! - grité en un sollozo mientras le agarraba por el brazo con el que Justin sostenía la garganta de su adversario.- ¡PARA!
Casi no lograba sostenerme en pie, la presión en mi cabeza había subido de una manera considerable y me levanté completamente mareada andando torpemente hacia la puerta de salida lo más rápido que mis piernas me permitían para buscar ayuda. Al abrir la puerta tropecé con la mirada de Ryan que se disponía a entrar a la misma vez, me agarré a su hombro señalando a mis espaldas con la otra mano.
No me hizo falta pedirle nada, al segundo, Ryan ya corría hacia la pelea.

 ·Narra Justin·
Él mantenía los ojos cerrados y la cara de frente a la mía a consecuencia de que tenía su cuello fuertemente inmovilizado entre mis dedos. Por cada golpe que le hacía recivir, volvía a mi mente aquella asquerosa imagen de su cuerpo prácticamente pegado al de _____ provocando sus lágrimas y aquello me animaba a continuar descargando toda mi ira sobre él, necesitaba golpearlo cada vez más fuerte, todo a mi alrededor dejó de existir, y ya no lograba oír ni la música escandalosamente alta de la fiesta, sólo podía pensar en hacerle daño. Apretaba mis dientes fuertemente mientras sentía cómo la vena de mi cuello se hinchaba debido a la presión.
De pronto alguien agarró mis hombros con fuerza sacudiéndolos antes de apartarme de un empujón que hizo que me alejara del cuerpo que yacía en el suelo completamente inconsciente. Escuché la voz de Ryan a mi lado mientras me retenían a la vez que intentaba desesperadamente volver a lo que había empezado. Tras unos segundos de retenimiento giré mi cabeza y ví que mi mejor amigo me miraba con los ojos muy abiertos mientras agarraba mis brazos, eché un vistazo a la habitación dándome cuenta entonces de su presencia. Estaba al lado de la puerta, echada en la pared mientras me observaba asustada con los ojos llorosos y las mejillas enrojecidas.
Relajé entonces mis músculos dejando de luchar por mi libertad una vez más y aún con la respiración agitada, me hice a un lado dándole a Ryan la suficiente confianza como para soltarme. Fue entonces cuando _____ corrió hacia nosotros y se agachó a mi lado pasando mi brazo sobre su cuello ayudando a Ryan a ponerme en pie. Sólo distinguía un pequeño pitido en mis oídos y las voces de mis compañeros era confusas mientras andaba con extrema torpeza hacia la puerta una vez más. Sentía el dolor sacudiendo mi cuerpo al completo por cada paso que daba, y era incapaz de abrir del todo mi ojo derecho. Ryan movía sus labios hablando con ____ antes de desaparecer por la puerta y esta me llevó a través de ella de nuevo a la fiesta pegándose a las paredes lo más lejos de las masas de gente. Un par de agentes de seguridad corrían en dirección contraria a nosotros un poco más lejos seguramente acudiendo hacia el lugar donde minutos antes había tenido lugar la pelea.
_____ me llevaba por las escaleras con dificultad agarrándose a la barandilla y manteniendo mi cuerpo pegado al suyo hasta llegar al suelo. En ese momento mis oídos volvieron a tener audición y la música me golpeó al instante aturdiéndome a la vez que salía del club con la mayor parte de mi peso puesto sobre ella.
Poco a poco fui recuperando los sentidos y distinguí a un hombre alto acercándose rápidamente a nosotros y poniéndo una mano sobre el hombro de ____. Reuní la suficiente fuerza como para atraerla aún más hacia a mí apartándola.
- Aléjate de ella. - gruñí.
- Justin... sólo es el portero. - la escuché sollozar cerca de mi oído.
Me dí cuenta de que aún lloraba y la dejé llevarme hasta el coche que nos esperaba con Ryan al volante un poco más lejos sin oponer resistencia, me metí en el asiento trasero junto con ella y sólo cuando escuché el sonido de la puerta cerrarse pude volver a calmarme. Eché la cabeza hacia atrás cerrando los ojos y lanzando un pequeño suspiro al aire.

·Narra _____·

Mordí mi labio al reconocer la mueca de dolor de su cara cuando Ryan lo dejó caer en la cama del hotel. Tenía la cara hinchada y llena de arañazos, su nariz sangraba al igual que su labio inferior y su ojo derecho había cobrado un pálido color morado. Su pelo estaba alborotado y los nudillos de sus manos estabanenrojecidos. Sentía la urgencia de volver mi cara para no tener que verle en aquel estado, pero luché contra ellos y me acerqué a la cama tragando saliva mientras Ryan pasaba por mi lado dispuesto a dirigirse a la puerta de la suite.
- Voy a llamar a Scooter. - dijo.

Justin se incorporó de la cama apoyándose sobre sus antebrazos.
- Ni se te ocurra... -pudo decir con voz temblorosa.
Ryan se giró mirándole sorprendido.
- Estas mal de la cabeza tío, cállate, hoy ya hiciste bastante.
Me di la vuelta hacia él agarrando su brazo indicándole que guardara silencio colocando un dedo sobre mis labios.
- Tiene razón, son casi las tres y media de la madrugada, lo único que haríamos sería cabrearle el triple. - solté su brazo al encontrarme con su mirada de reproche. - Hay un pequeño botiquín guardado en el baño, mi habitación es igual, intentaré de bajarle el hinchazón y mañana lo hablaremos.
Sostuve su mirada durante unos segundos de silencio que me parecieron eternos y finalmente él puso los ojos en banco.
- Como queráis, estoy dos habitaciones más lejos. -levantó su dedo índice recalcando sus siguientes palabras. - Si necesitas cualquier cosa, si ocurre por mínima que sea cualquier...
- Te lo prometo. - le interrumpí asintiendo muy rápidamente.
Ryan se echó el pelo hacia atrás con ambas manos despejando su frente y mirando a Justin por encima de mi hombro y se dio la vulta saliendo por la puerta y cerrándola con cuidado.
Fui directamente hacia el cuarto de baño abriendo un pequeño mueble colgado en la pared y sacando el saquito de color rojo que había en el interior llevándolo conmigo de nuevo al dormitorio.
Me senté sobre la cama con las piernas cruzadas al lado de Justin que estaba tumbado con los ojos cerrados y que al sentir el hundimiento del colchón los abrió un poco curvando levemente sus labios dañados mirándome.
Ignoré aquel gesto agarrando un par de almohadas y colocándolas bajo su cabeza para tratar de acomodarlo lo mejor posible. Saqué todo lo que creí necesario del botiquín y lo puse sobre la cama.
- ¿Cómo estas? - me preguntó en un susurro.
Arranqué un trozo de algodón impregnándolo de agua oxigenada y me dispuse a desinfectar las heridas abiertas.
- No creo que seas ahora mismo el más indicado para preguntar esa clase de pregunta. - respondí acercándo el algodón a su ceja.
Apretó sus dientes en cuanto rocé la tela del algodón con su piel contrajendo su cara en una nueva mueca dolorido.
- Joder. - esta vez sí levantó la voz.
- Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento. - limpié la herida con decisión tratando de hacer que el sufrimiento durase lo menos posible.
- En realidad pienso lo contrario, soy el más indicado. - tardé unos instantes en darme cuenta de que se refería a su anterior pregunta.
Me miraba mientras yo cogía una pomada tratando de ignorarle y la extendí por su pómulo masajeándolo con mis dedos lo más suave posible para evitar dañarle. Finalmente no pude evitar más tiempo su mirada y me sentí obligada a contestarle.
- Estoy bien, ¿cómo supiste que estaba allí dentro? - pregunté con curiosidad a la vez que recogía con el dedo otra gota de aquella masa maloliente acercándolo a su ojo derecho. - Ciérralo.
Cerró ambos ojos colocándo una mano en mi rodilla que comprimió con todas sus ganas al sentir la yema de mi dedo sobre su castigado párpado. Poco a poco extendí la crema hasta que apartó su cara con cuidado.
- Para, para, por favor, descanso... - me suplicó sin abrir los ojos y sin apenas mover la cara. No pude evitar esbozar una pequeña sonrisa al escuchar aquello pero la borré en seguida en el caso de que abriese los ojos, pero no lo hizo. - Después de bailar te fui a buscar y no estabas por ninguna parte, miré si estabas con Ryan, fui a la barra, a los servicios, y me encontré con esa salida de emergencia.
Noté que volvía a tensar su brazo y coloqué mi mano sobre él intentando que se calmara.
- No te reconocía, no parecías tú. - susurré.
Se fue tranquilizando conforme le decía aquello y entreabrió su ojo izquierdo para averiguar cual era mi expresión en ese momento.
- Yo... mi madre... verás, ella pasó por una cosa parecida hace mucho tiempo... - trataba de acercarse un poco más a mí pero coloqué una mano en su pecho para que se estuviera quieto. - Yo no quería por nada del mundo que a ti te sucediera algo como...
- Gracias. - le interrumpí con una pequeña sonrisa cogiendo la mano que mantenía sobre mi rodilla. - Es increíble que hayas hecho eso por mí, no sé cómo has sido capaz de... ha sido muy valiente por tu parte.
Esto hizo que Justin entreabriera ambos ojos y esbozó una pequeña sonrisa.
- Cierra los ojos, tienes que ponerte esta crema. - le pedí sin darme cuenta de que me había contagiado la sonrisa.
Él me obedeció al instante dejando que volviera a concentrarme en curarle. Volví a recoger una pequeña gota de pomada extendiéndola por el ojo amoratado .
- Te dije que ese tío no era de fiar. - susurró mientras masajeaba su párpado.
- Tú no me dijiste nada imbécil. - reí ante el comentario mirándole.
- Claro que sí, bailaba demasiado mal.
Solté una fuerte carcajada ante aquello.
- ¿Y eso que tiene que ver? - pregunté sin dejar de reír dándome cuenta de que aún no había limpiado la herida de su labio inferior.
- ¿Qué mas da? Lo importante era que tenía razón. - sonreía de nuevo con los ojos completamente cerrados.- Ese sonido es de los mejores que escuché nunca.
- ¿De qué estas hablando? - reía más levemente mientras recogía otro algodón empapándolo un poco para después rozarlo despacio contra su labio. Me incliné un poco sobre el acercando mi cara a la suya para lograr ver más de cerca el estado de la herida.
- De tu risa. - me contestó simplemente haciendo más pequeña su sonrisa.
Creo que fue en ese momento en el que a mi corazón se le olvidó seguir latiendo durante un par de segundos, le miraba asombrada y confusa sin saber qué debía responder a aquello. Me quedé observándole y aparté el algodón de sus labios.
Justin entreabrió de nuevo sus ojos pillándome prácticamente a cinco centímetros de su cara y pude apreciar cómo despegaba lentamente su boca levantando muy despacio su barbilla mientras hacía esto rompiendo cada vez más los centímetros que nos separaban.
En esa milésima de segundo tuve una fuerte pelea conmigo misma en mi interior mientras en el exterior simplemente observaba sus labios acercándose a mí cada vez más.
- Será mejor que guarde todo esto, voy a llevar el botiquín. - me aparté carraspeando guardando a la velocidad de la luz todos los materiales que había necesitado para desinfectar las heridas y levantándome para dirigirme hacia el baño sintiendo la mirada de Justin en mi nuca.
Cuando hube llevado todo a su sitio pasé por al lado de su cama con intención de salir para ir a mi habitación, pero algo me agarró por la muñeca.
- No te vayas, - le escuché decir. - quédate aquí hoy, por favor.
Me volví y le ví mirándome desde la cama preocupado.
- Voy a estar bien, sólo voy a mi suite Justin, no me moveré, sólo para venir aquí, ¿de acuerdo? - intenté tranquilizarle.
- Quédate hoy aquí. - me repitió haciendo caso omiso de lo que acababa de decirle.
Tras unos segundos de reflexión, me tumbé lentamente a su lado vacilante mientras él me hacía un sitio a su lado. Apoyé mi cabeza en el trozo sobrante de almohada y quedé cara a cara con él, que había esbozado una pequeñísima sonrisa y ahora me miraba a los ojos con el rostro amoratonado. Levanté mi mano sin pensarlo mucho y acaricié su mejilla con la yema de mis dedos , lo que hio que su sonrisa se ensanchara y cerrase los ojos relajando todos sus músculos.
- Descansa, Justin.
- Buenas noches.
Y con esto último y no sin antes sonreír como una estúpida, dejé que el sueño me venciera.

· Narra Justin·

Hacía como una hora que Scooter había entrado en la habitación gritando como un poseso, los primeros veinte minutos me había incorporado para sentarme a escucharle, no paraba de repetir siempre lo mismo, me asombraba la facilidad que tenía para crear discursos tan largos sobre la marcha. Se había acercado a mí horrorizado al ver mi cara y casi parecía que no quería acercarse a la cama. ____ y Ryan contemplaban la escena desde un lado de la habitación, yo hacía rato que había desconectado.
- ...lo que supone un acto como el que hiciste... irresponsabilidad de no poder asistir... dejar que nos dominen nuestros impulsos... - sólo escuchaba frases sueltas procedentes de Scooter.
Le miraba mover la boca y gesticular con las manos con la vena del cuello hinchada, parecía bastante fuera de sus casillas, más de lo habitual por lo menos.
Me dí cuenta entonces de que podía notar cómo mi ojo derecho latía débilmente, ¿se estaba moviendo sólo?
Comencé a abrirlo y cerrarlo varias veces mientras arrugaba la nariz inclinando ligeramente mi cabeza hacia el lado para tratar de hacer que parase aquella extraña sensación.
- ¿Pero qué estas haciendo? ¿Me estas escuchando? - preguntó Scooter acercándose a la cama.- Justin.
Pude distinguir una fuerte carcajada por parte de Ryan y volví a conectarme a la realidad asintiendo rápidamente.
- Lo sé, de verdad, te he dicho mil veces que lo siento, no debí...
- Pero eso ya no me sirve de nada, chico. - me interrumpió cruzándose de brazos. - Tendré que cancelar todas tus citas esta semana en la que estamos en Boston, y más te vale que tengas mejor esa cara para los premios American Music Awards de Los Angeles, porque tú no vuelves a faltar a la ceremonia de nuevo, asistirás aunque tengamos que llevarte disfrazado de ninja para que no se te vean las heridas.
Le miré abriendo un poco la boca a punto de comunicarle lo convencible que me sonaba la idea pero volvió a interrumpirme.
- Ni lo pienses, era una broma. -me cortó llevándose una mano a la cara frotándo sus ojos con cansancio. - Y ahora procura no salir de este hotel, en toda la semana, ¿crees que podrás hacerlo?
Todos me miraron esperando una reacción por mi parte y asentí fastidiado. Scooter pareció satisfecho y dio un par de suaves golpes en el hombro a ____ antes de salir de nuevo por la puerta. En ese momento Alfredo entró y los tres se quedaron mirándome en silencio.
- ¿Es que tengo algo en la cara? - pregunté sin pensar. Estallaron en carcajadas mientras yo negaba con la cabeza con una ceja levantada.- Olvidadlo.
- Tío, estas horrible. - Ryan se sentó en uno de los sillones dispuestos en la suite mientras ____ le pedía a Alfredo que trajese el hielo del congelador.
- Me encanta cuando te pones sensible, Butsy. - le dije incorporándome un poco más para acomodar mi espalda apoyándola contra una almohada puesta en vertical. - Una semana aquí encerrado...
- Lo soportarás Bieber, te traeré la Xbox y a un par de strippers. - reía Ryan tirándome un pequeño cojín desde el sillón.
Reí ante el comentario y atrapé el cojín con las manos mientras _____ se acercaba a mí colocando una bolsa de hielo sobre mi ojo.
- La madre que... -encogí la cara de dolor sosteniendo la bolsa con la mano y manteniéndo el frío sobre mi párpado. - ¿Tú también vas a quedarte aquí esta semana?
- Qué remedio. - rió encogiéndose de hombros.
~~~~~~~~~~~~~~
El tiempo pasaba demasiado lento para mi gusto, y aquellos días se me estaban haciendo completamente eternos, aunque de no ser por la compañía de mis amigos lo más propable hubiera sido que muriese de puro aburrimiento. Me quejaba unas tres mil veces diarias de lo frustrante que era no poder sacar ni la cabeza por la ventana, pero Scooter me respondía que era el castigo que merecía por haberme metido en todo aquello.
Era mediodía y le tocaba a ____ quedarse conmigo. Habíamos pasado toda la mañana sentados viendo la primera temporada al completo de Cómo Conocí A Vuestra Madre y finalmente ella había salido de la habitación para ir en busca de algo de comer. Mis ojos se pasearon por la habitación que ya me conocía de memoria cuando de repente algo vibró a mi lado, era el móvil de ____. Sin pensármelo lo cogí y abrí sus conversaciones, había una de un grupo formado por sus amigos, era de ayer.

Christina: No me puedo creer que vaya a visitar Los Angeles, alguien que me pellizque *carita enamorada* 6:06 p.m

Helena: Tengo muchas ganas de volver a verte _____, no puedo aguantar más, quiero coger ese vuelo YA.  6:06 p.m

Yo: Yo estaré un día antes, hay unos premios de música y Justin va a asistir, pero me quedaré en la casa que han alquilado, ¡Fredo me la ha enseñado por fotos! *cerdito sorprendido* 6:06p.m

Helena: ¡HABLA! 6:07p.m

Yo: Es gigantesca, aún no me lo creo, esta pegada a la playa de Malibú, tiene unas vistas increíbles, no nos va a dar tiempo a aburrirnos, tengo tantísimas ganas de veros chicos. *carita llorando* 6:07p.m

Pequeño Jacob: Ohhhh, ¿Sabes qué significa eso? Perfecta para la fiesta. ;) 6:07p.m

Christina: ¡¡¡¡¡¡¡¡PARTY HAAAAAAAARD!!!!!!!!! 6:07p.m

Helena: JAJAJAJAJAJAJA Va a ser un desmadre. 6:07p.m

Yo: No chicos, no, prometisteis que nada de fiestas. 6:07p.m

Christina: No seas muermo, una no cumple sus dieciocho todos los días, ____. 6:08p.m

Yo: Pero esa casa es de Justin, no quiero que se líe por mi culpa, ya le causé bastantes problemas con el tema de la discoteca. 6:08p.m

Pequeño Jacob: ¿Tienes la oprtunidad de celebrar tu cumpleaños en Los Angeles y no la aprovehas? ¿Estas loca? 6:08p.m

Helena: No seas tonta, aquello no fue tu culpa. 6:09p.m


¿Su cumpleaños? Es cierto, aún no sabía nada sobre aquel tema respecto a ella. Rápidamente guardé aquellos tres contactos en mi teléfono creando un grupo de WhatsApp desde mi iPhone llamado ''CUMPLEAÑOS EN L.A.", y justo en ese momento,_____ entró por la puerta con una enorme bandeja llena de comida. Mi móvil se volvió loco sonando sin parar debido a los mensajes, sonreí para mi interior al pensar que seguramente se tratarían de los tres amigos de ____ flipando por quién les acababa de meter en el grupo.
- Menuda cara de amargada que lleva la chica de la cafetería, la próxima vez llamamos al servicio de habitaciones. - decía mientras apoyaba la bandeja sobre la mesa. Me levanté de un salto de la cama dando grandes zancadas hacia la puerta cogiendo mi sudadera de la percha.
- ¿Te apetece comer fuera? - le pregunté sin poder evitar una sonrisa divertida.
Me miró sin comprender.
- ¿Fuera? Pero no puedes...
Abrí un cajón sacando una máscara muy parecida a las que llevaban los atracadores de bancos en las películas policiacas. Ella observaba lo que hacía conteniendo la risa.
- Te voy a llevar de turismo por la ciudad de Boston esta tarde, no puedo traerte de gira y esperar que te quedes encerrada en el hotel todo el santo día.- reí.
- ¿En serio vas a ir con eso por la calle? - preguntó refiriéndose a la máscara.
- Cosas peores he llevado, créeme. - me encogí de hombros con tono burlón.
- ¿Pero qué pasa con...?
Antes de que pudiese terminar la pregunta la agarré por el brazo y tiré de ella logrando sacarla al pasillo.
- Lo tengo todo bajo control, créeme.
Mientras bajamos hacia el vestíbulo le dejé un mensaje a Scooter diciéndole que iba a salir en el coche con un par de guardaespaldas para evitar provocarle un nuevo ataque al corazón, pero cuando por fin llegamos él nos esperaba delante de la puerta. A veces ese hombre me asustaba seriamente.
Él negaba con la cabeza a la vez que nos íbamos acercando a la salida del hotel.
- Vamos, nadie va a verme la cara con esto. - levanté la prenda que iba a colocarme para cubrir mi rostro.
- Dijiste que estabas dispuesto a quedarte la semana entera en tu habitación, te encanta complicar las cosas, te prohibo que salgas por esa puerta.
- Pero ____ necesita salir a tomar el aire, ella no ha visto la ciudad, sólo voy a enseñarsela desde el coche, no voy a salir. -propuse.
- A mí no me metas. - contestó ella con una ceja levantada y una diminuta sonrisa.
En ese momento pasó por mi lado Ryan Good y aproveché para agarrarle por el brazo obligándole a meterse en la conversación.
- Ryan, dile a Scooter que nos deje salir a dar una vuelta. -supliqué a mi estilista mientras él me miraba confundido.
- ¿Qué te ha pasado en la jeta Justin? -preguntó refiriéndose a mis moratones.
Lancé un suspiro de desesperación escuchando la débil risa de ____ a mis espaldas, empezaban a darse cuenta de que el que necesitaba salir era yo.
- Sólo van a ser un par de horas, después no volveré a salir hasta el día de los premios, Ryan, díselo.
- Ah no Bieber, no pienso volver a dejar que me metas en eso de ''poli bueno y Scooter' de nuevo. - dijo mientras negaba con la cabeza. - Ya me lo has hecho muchas veces.
- Será... ''Poli bueno y poli malo'' - le corrigió Scooter con los brazos en jarra.
- No, lo he dicho bien. -respondió éste con total seguridad.
Mi mánager puso los ojos en blanco haciendo notar su poca paciencia y levantó los brazos apartándose de la puerta.
- Haz lo que te de la gana. Pero como vuelvas a meterte en otro lío no vuelves a ver la luz del día hasta que te jubiles. - me advirtió.
Antes de que pudiese terminar esto último, ____ y yo salimos corriendo hacia las puertas giratorias, un día de libertad para nosotros.

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