domingo, 26 de enero de 2014
Capítulo 57 - Inalcanzable.
{Capítulo 57}
Love Me Like You Do sonaba en repetición a través del altavoz de mi móvil creando un ambiente relajante, el sonido del agua al salir por la ducha mezclado con el de la dulzura de su voz era una combinación perfecta.
Dejé caer mi ropa al suelo apartándola a un lado para evitar que se mojara y coloqué mi mano bajo el agua asegurando que estaba en su punto para meterme en la ducha.
Suspiré cuando el agua caliente moldeó mi cuerpo destensando todos mis músculos a su paso y dejé que me apartara en pelo de la cara cerrando los ojos y dejando que aquella voz me transportara por completo. Era una canción lenta, dulce y seductora. Estaba tan concentrada en cada una de las notas que hacían que mi piel se erizase que casi no me dí cuenta que la puerta acababa de cerrarse. Sentí al momento cómo unos brazos se cerraban sobre mi cintura atrayéndome hacia sí y sentí su aliento sobre mi nuca. No me hizo falta echar un vistazo a aquel brazo completamente tatuado para saber que aquella voz se había hecho real y rozaba su nariz contra mi cuello.
- Hold me tight and don't let go...
Esta vez la voz sonaba mucho más cerca, esta vez no procedía del altavoz. Sus labios rozaban mi oreja a la vez que el agua caía sobre nosotros con la única función de aumentar el calor que ya nos envolvía. Sus manos acariciaban mi piel creando fuego a su paso, cogí aire profundamente cerrando los ojos y echando mi cabeza hacia atrás para apoyarla en su hombro mientras sus caricias despertaban la parte más oscura de mí. Dejé escapar un gemido cuando una de sus manos alcanzó mi pecho envolviéndolo a la vez que su boca recorría mi hombro respirando pesadamente contra él.
Podía sentir su corazón bombear a diez mil por segundo a la vez que el mío cuando empujó mis caderas hacia sí y logré notar su miembro erecto contra mi trasero.
Gemí con más fuerza sintiendo cómo todos los estímulos que recivía terminaban concentrándose en un mismo lugar y le escuché jadear contra mi oreja.
- Te he echado tanto de menos... - dijo arrastrando las palabras mientras descendía su mano libre en la dirección opuesta que la otra, dirigiéndola hacia el vértice entre mis piernas.
Yo sólo pude soltar un jadeo debido a la excitación cuando él me volteó y pude ver su expresión hambrienta. Sus ojos color miel habían adquirido un tono más oscuro, sus pupilas se dilataron considerablemente al hacer un breve recorrido por mi cuerpo y tuvo que apoyar sus brazos sobre la pared dejándome a mí entre ambos. Nuestras respiraciones pesadas se confundían bajo el sonido del agua.
De nuevo, su cuerpo se apretó contra el mío y sentí cómo sus manos agarraban mis nalgas comprimiéndome con fuerza contra sí, entreabrí mi boca sin dejar de mirarle al sentir que su dureza aún mayor contra mi piel y el gruñó.
- Mierda Brooks, estoy a punto de correrme y ni si quiera has llegado a tocarme.
Sus palabras me atravesaron y de no ser porque me tenía bien sujeta hubiera jurado que las piernas habían comenzado a temblarme.
Cada segundo que pasaba la excitación ascendía a un nivel mayor, y sin poder soportarlo un segundo más me agarré a su nuca pegando un salto y rodeando su cintura con mis piernas.
Él respondió de forma voraz casi al instante y oprimió mi espalda contra la pared agarrando mis piernas y aplastando mi pecho contra el suyo.
- Eres preciosa, joder... - gimió.
Las dos últimas palabras se ahogaron cuando su boca aplastó la mía y sus manos me aferraron contra sí haciendo que mi piel se fundiera con la suya como si necesitara de ella para poder sobrevivir. Me besó con fuerza, fue desesperado y casi doloroso, setí deseos de poder guardar aquel beso en una botella y ser capaz de tomar un poco de él cada vez que quisiera. Me encendía por cada movimiento que hacía contra mí por muy leve que fuera.
Gemí en su boca al sentir que movía su cadera buscando desesperadamente su unión conmigo y le ayudé tirando fuertemente de su pelo cuando entró en mí.
Se movió y acto seguido gimió. Yo gemí más alto. Le estreché con fuerza entre mis piernas y subí las caderas un poco más para acoger el resto de él en mi interior.
- Dios. - suspiré echando mi cabeza hacia atrás disfrutando del cúmulo de sesaciones que estaba despertando al mismo tiempo.
Él movió las caderas y volví a gemir sintiendo que podría alcanzar el orgasmo en aquel mismo momento, parecía que disfrutaba haciéndome esperar de aquella forma, sus movimientos eran irregulares y lentos, la tortura era demencial y yo comenzaba a desesperarme.
- Joder, sí que estabas lista... - jadeó contra mi oído y yo tiré de su pelo haciéndole notar mi impaciencia.
Al ver que Justin continuaba con su pequeño juego, contoneé mis caderas y aquello hizo que se retorciera en torno a mí, no pude evitar clavar mis uñas en su espalda al ver que se apretaba aún más.
Entonces fue cuando comenzó a moverse con más fuerza, embistiéndome contra los azulejos de la pared mientras el agua caía sobre nuestras cabezas. Yo arqueaba mi cuerpo buscándole, clavando mis dedos en su piel y disfrutando de cómo me estaba haciendo sentir. Aceleró nuevamente el ritmo y esta vez ninguno de los dos pudo controlarse, por cada embestida hacía que me retorciera debido al placer. El sonido de mi cuerpo chocando contra la pared ya era constante.
Disfrutaba escuchando cada gruñido satisfecho cuando entraba y cada jadeo atormentado por cada vez que salía hasta que su voz sonó temblorosa muy cerca de mí.
- Vamos nena... - gemía en un tono grave. - córrete para mí.
Y sin poder soportarlo ni un segundo más me dejé llevar alcanzando el clímax a la vez que gritaba su nombre, disfrutando al máximo de esa última embestida.
No pude abrir los ojos ni en el instante en el que Justin decidió salir a duras penas dejándome de nuevo en el suelo con delicadeza. Era gracioso cómo podía tomarme de aquella forma haciendo que el suelo temblase a nuestros pies y después tratarme cómo si estuviera hecha de cristal ultra frágil.
- Justin, eres... - suspiré apoyándome en los fríos azulejos.
Él esbozó una sonrisa chulesca a la vez que se acercaba poniendo su frente sobre la mía aún con la respiración agitada y yo jadeé cuando volvió a atrapar mis caderas intensificando aquella sensación post-orgasmo.
- Dilo... - susurró mordiendo su labio inferior mirándome con un deseo creciente en su mirada.
- Eres... - sentí que iba a recaer en cualquier momento. No podía dejar de mirarle ni por un sólo instante, Justin era el mareo del que no quería reponerme.
Sonrió con suficiencia levantando su mano a mi mejilla y acariciándola con su pulgar mientras continuaba esperando.
- ¿Cuándo volverá tu tía del trabajo?
- Por la noche. - contesté sintiendo que el corazón volvía a despertar un ritmo acelerado.
- No me digas...
Su sonrisa se atenuó y de pronto me ví en sus brazos, dejando que me transportara completamente desnuda hacia mi habitación, no sabía cómo había sido tan tonta de pensar que Justin podría haber dejado las cosas allí.
~
Lancé un leve suspiro al aire rompiendo el silencio que habíamos creado tras el segundo orgasmo, me encontraba descansando sobre su pecho y sus brazos me rodeaban de forma protectora relajándome. Me acomodé sobre él y sonreí con la mejilla apoyada sobre su torso desnudo cerrando los ojos. Sus dedos comenzaron a acariciar entonces mi pelo completamente despeinado después de aquella segunda sesión de sexo. Puede que la separación durante aquellos meses hubiera resultado difícil, pero cuando se trataba de reencuentros Justin no paraba hasta que conseguía hacer que se olvidasen todos aquellos días separados.
- Dilo de una vez. - susurró con voz rasposa tras una leve risa.
Yo esbocé una enorme sonrisa apoyando mi barbilla en su pecho para poder mirarle a los ojos y él apartó un mechón de mi cara llevándolo tras mi oreja.
- Justin Drew Bieber, eres un dios.
- Hmmm dime algo que no sepa. - sonrió divertido mientras incorporaba su cabeza depositando un dulce beso sobre mis labios.
- Y un niñato creído. - arqueé una ceja dejándome caer a su lado en la cama.
Él soltó un breve suspiro como si el simple hecho de que mi piel se separase de la suya le provocase un profundo dolor y se giró hacia a mí tumbado de lado mientras nos arropaba con una fina sábana y colocaba su brazo sobre mi cadera para transmitirme calor.
- Di lo que quieras pero eres tú la que se ducha escuchando mi voz en una canción sobre ciertos temas... - dijo dedicándome una media sonrisa.
- Yo no... - me interrumpí a mí misma al darme cuenta de que acababa de pillarme y bufé con una expresión de fastidio.
Él se echó a reír.
- Una de las cosas que adoro de ti es que puedes hacerme olvidar toda la vida de locos que llevo con momentos como este. - sonrió acercándose a mí aún más y observándome detenidamente. - Sólo, sin cámaras alrededor, en Canadá de nuevo, en la casa de mi chica, en su habitación... - dijo echando un rápido vistazo a todos los pósters y productos con su cara. - por muy poco normal que sea... - añadió haciéndome soltar una leve carcajada y la cálida palma de su mano de ajustó a mi mejilla. - Me haces sentir como una persona normal y corriente, y me haces olvidar todo lo que se me echa encima diariamente, y es algo que necesitaba desesperadamente.
Mordí mi labio inferior sintiendo unas ganas inmensas de abrazarle, quería decirle que era capaz de encerrarme con él para toda la vida para cuidarle sin tener que dejar que se viera expuesto a ninguna de las cosas que le amenazaban desde fuera.
- Pues aquí me tienes, y me vas a tener siempre, a mí y a nuestra pequeña burbuja donde poder refugiarnos cada vez que todos ellos intenten hacerte caer. - susurré cogiendo la mano con la que acariciaba mi mejilla. - Eres mi mejor amigo y el chico del que me he enamorado, yo también me siento a salvo contigo, y sé que puedo contártelo todo, eres lo más importante para mí en este mundo Justin.
Y tras esta pequeña declaración, él me atrajo hacia sus brazos envolviéndome en ellos y me hice un ovillo hundiendo la cabeza en su pecho mientras notaba su barbilla sobre mi pelo tras haberlo besado con infinita dulzura.
- Al fin te tengo conmigo. - dijo en un susurro. Pasamos unos minutos así, yo sólo cerré los ojos para disfrutar de la calidez que su cuerpo me transmitía, siendo testigo en vivo del sonido de su corazón contra su pecho desnudo, pero entonces su voz ronca me despertó del pequeño trance. - Eh, Brooks ¿es esa tu madre?
Sabía de qué estaba hablando, levanté la cabeza y me giré para ver la foto que Tom me había dado de ella enmarcada sobre la mesilla de noche de la cama. Cambié de posición para poder coger el marco entre mis manos mostrándoselo a Justin que me abrazó por la espalda asomando su cabeza sobre mi hombro.
- Ésta es mi madre. - dije con cierto orgullo en mi voz sin poder evitar una leve sonrisa al ver la suya en aquella foto.
- Era increíblemente preciosa. - le escuché susurrar para poco después besar mi mejilla. - Se parecía mucho a ti.
De nuevo aquella extraña sensación que me agradaba y me hacía sentir rara al mismo tiempo, sonreí al notar el breve hormigueo que se produjo en mi estómago al escuchar aquellas palabras de los labios de Justin.
- ¿De verdad lo crees? - pregunté sin poder contener la emoción en mi tono de voz notando cómo estaba a punto de ponerme emocional nuevamente.
- Por supuesto, tiene tu misma sonrisa, es tan guapa como tú... - esta vez sus labios reposaron sobre mi cuello un poco más abajo de mi mandíbula y me estremecí ante el contacto. - ¿cómo conseguiste la foto?
- Me la dio Tom. - respondí sin dejar de sonreír al ver la imagen de la que había sido mi madre biológica.
De pronto sus besos cesaron y pude sentir que sus musculos se tensaban.
- ¿Te ves mucho con ese chico? - me preguntó entonces. Lo cierto es que no me esperaba aquella pregunta para nada, ni tampoco sabía cómo interpretarla.
- Lo normal, no tanto como a Chris, Helen y Jace pero quedamos de vez en cuando. - dije volviendo a dejar la foto en su sitio y girándome para poder hablarle cara a cara. - ¿Por qué lo preguntas?
- Creo que le gustas.
Estuve a punto de echarme a reír como una verdadera posesa hasta que me di cuenta de que estaba hablando en serio.
- ¿Qué demonios estas diciendo? - pregunté incorporándome en la cama tapándome con la fina tela de la sábana, me sentía bastante incómoda hablando de aquel tema estando en la misma cama que Justin tal y como Dios me trajo al mundo.
- Venga ya, ____ - espetó Justin como si se tratara de algo obvio incorporándose también para estar a mi altura dejando ver su pecho desnudo. - ¿acaso no estabas allí cuando se puso hecho una furia al ver que te venías conmigo en vez de ir con él a comer?
- Le había dado plantón, Justin, es una reacción de lo más normal. - exclamé. - La tuya en cambio esta siendo todo lo contrario.
- ¿Le habías hablado de mí a ese tío antes? - preguntó él gesticulando con la palma de la mano abierta.
No sé por qué pero aquella pregunta me hirió de algún modo.
- Por supuesto. - traté de parecer lo más ofendida posible.
- ¿Y qué pensaba él al respecto?
Traté de recordar todas aquellas veces en las que había compartido con Tom lo mucho que añoraba el estar con Justin, casi siempre había tenido la misma respuesta, que me acabaría acostumbrando y simplemente me abrazaba, o continuábamos charlando como si nada, lo cierto es que tenía cierta tendencia a esquivar aquel tipo de conversación. Me quedé en silencio porque simplemente no tenía nada que responder, aunque la reacción de Justin me seguía pareciendo exagerada.
- ¿Ves? - me echó en cara al ver que me quedaba en silencio.
- No veo nada, Justin, lo que dices no tiene ningún sentido y estas sacando las cosas de quicio. - dije con un tono irritado. Ya me había puesto a la defensiva, otra vez. - ¿Tienes acaso algún motivo más para probar lo que dices a parte del berrinche que cogió Tom por el plantón? Porque, que yo sepa, un mal día lo puede tener cualquiera.
El se me quedó mirando durante unos segundos con absoluta seriedad.
- Porque te miraba con el mismo miedo con el que te miraba yo cuando aún no sabía si podrías llegar a ser mía algún día - decía mirándome fijamente. - y algún gilipollas se ponía de por medio.
Noté cómo mi expresión se dulcificaba al instante y por un momento me sentí culpable sin tener motivos, después reaccioné recordándome que Justin acababa de montar su propia historia. Tom y yo habíamos pasado juntos los últimos tres meses, era un chico increíble y me había demostrado en muchas ocasiones que era alguien en quien podía confiar, al igual que él en mí. Si hubiese llegado a sentir algo por mí me hubiera dado cuenta al instante.
- Di lo que quieras pero sigo pensando que estas exagerando.
- Y me lo dice la que cogió el cabreo de su vida al verme hablar por primera vez en un estudio con la que va a ser mi telonera.
Abrí la boca dispuesta a replicar pero tuve que admitir para mí misma, aunque fuera regañadientes, que con aquello me había dejado K.O en la conversación.
- Vístete, mi tía llegará de un momento a otro y lo primero que hará será subir a la habitación. - le dije apartando la mirada dispuesta a cubrirme con lo que fuera. Se acababa de cargar nuestra primera noche juntos después de tanto tiempo sin vernos.
- No me des la espalda, no pienso dejar que vayas por ahí con ese imbécil dándole motivos para meneársela por las noches pensando en ti mientras yo no estoy. - su tono había adquirido un tono mucho mayor, casi era amenazador. - No quiero que sigas haciéndole creer que tiene posibilidades, no quiero que te veas con él.
Tuve que contar hasta diez para no volverme y comenzar a gritarle.
- ¿Te estas quedando conmigo? Tú no eres quién para decirme con quien tengo que verme y con quien no, no soy ninguna de tus empleadas, soy tu novia, y te recuerdo que hace poco eras tú el que me sarmoneaba acerca de lo importante que era la confianza. - pude advertir el dolor que acababan de provocarle mis palabras reflejado en su rostro y me obligué a mí misma a bajar la guardia. - Justin, aunque todo lo que dices fuera verdad, jamás dejaría que pasara nada entre Tom y yo... - dije a media voz sin saber si coger su mano. - yo te quiero a ti, y pensé que ya te había quedado claro. No tienes por qué ponerte en plan territorial conmigo, sabes que le pararé los pies a todo aquel que se atreva conmigo que no seas tú.
Su expresión se suavizó al instante y fue cuando estuve segura de cerrar mi mano sobre la suya, acariciándola para tratar de calmarle del todo. ¿Cómo podía pasársele por la cabeza si quiera que sería capaz de irme con otro?
- Confío en ti, Brooks... - musitó y humedeció sus labios con la lengua bajando la mirada. - es de él de quien no me fío.
Y todo aquello comenzó a sonarme bastante bien. No podía culparle de temer poder perder algo a lo que quieres con todas tus fuerzas, pero en mi caso había estado completamente segura de que Katia iba a por él, Justin sólo se estaba basando en el enfado de Tom a la salida del instituto, no podía sentirse inseguro sólo por eso.
- No te preocupes por él, pero tampoco le juzgues a la primera de cambio, te lo pido por favor. - llevé mi mano a su mejilla haciéndole mirarme. - Tom me ha ayudado mucho, es mi amigo, me ha ayudado a superar estos meses interminables hasta que tú llegaras, él no es mala persona, es voluntario en el orfanato y... - me corté a mí misma al ver que la expresión de Justin no inspiraba demasiada comprensión. - me gustaría que intentaras conocerle, sólo intentarlo... y si después de hacerlo sigue sin caerte bien te dejo quejarte acerca de su comportamiento todo lo que quieras, pero todo el mundo merece una oportunidad, y tú lo sabes más que nadie.
Aquello pareció tener efecto en Justin, lanzó un leve suspiro y se encogió de hombros. Sonreí levemente acercándome para depositar sobre sus labios el beso más dulce que jamás haya probado. Me devolvió la sonrisa tras aquello.
- Eres mía.
- Toda tuya. - respodí tratando de no reírme.
- Sólo mía.
-Y de nadie más.
- Y sólo yo tengo acceso a ese cuerpazo.
- Vaya... - chasqueé la lengua con un gesto de decepción. - yo que quería firmar con la revista Playboy.
- Qué graciosa. - sonrió Justin arrugando la nariz antes de agarrar mis caderas para volver a tumbarme sobre la cama fundiendo sus labios con los míos.
En aquel momento el tono de llamada procedente del iPhone de Justin nos hizo volver a sentir la tierra bajo nosotros y éste se incorporó levantándose de la cama y dirigiéndose a mi pequeño cuarto de baño dentro de la habitación donde había tenido lugar nuestra pequeña sesión de ducha.
Me acomodé sobre la cama para poder contemplar las vistas mientras él se agachaba recogiendo sus tejanos del suelo y sacando el teléfono móvil.
- ¿Diga? - volvió a levantarse, tampoco me quejé. - Ah, hola Chaz, ¿qué pas...? - se interrumpió a sí mismo mientras regresaba conmigo a la habitación. - Sí, le he comprado billetes a Anna, también es mi amiga, y accedió a venir en la comida de Navidad para pasarla con nosotros, así que no le veo el problem... - volvió a quedarse en silencio durante unos segundos. - ¿Por qué iba a hacerlo para joderte pedazo de gilipollas? - me puse seria de pronto y miré a Justin con preocupación, pero él me hizo un gesto con la mano en señal de que no tenía de qué preocuparme. - Vamos a estar todos, de todos modos hablaremos de ello cuando llegue allí mañana por la tarde con ____, ¿de acuerdo? mañana estaré, habrá tiempo suficiente para hablarlo. - carraspeó un par de veces acercándose a la cama y tras una breve despedida colgó.
- ¿Qué le pasa a Chaz? - pregunté tratando por todos los medios mirarle a la cara.
- Nada importante, a veces es un antisocial y hay que darle un empujoncito. - sonrió mientras tecleaba algo en la pantalla y dejó el móvil sobre la mesilla para después mirarme son una sonrisa torcida. - Será mejor que nos vistamos y nos preparemos para cenar con tu familia, rezo porque a tu primo no se le ocurra abrir la boca en toda la velada.
Yo no dije nada, mi autocontrol había caído por completo y había dejado de mirarle a los ojos sonriendo juguetona mientras mordía mi labio inferior, sabía a la perfección que aquello haría que Justin se subiese por las paredes.
- No hagas eso. - dijo simplemente, pero pude apreciar cómo su colega comenzaba a ser consciente de que lo miraba fijamente. - Mierda, Brooks.
Levanté la vista inocentemente encogiéndome de hombros.
- ¿Que no haga qué?
- Mirármela y morderte el labio como si quisieras probarla, eso en mi mundo se considera ilegal si no puedes terminar con lo que has empezado.
Me limité a echarme hacia atrás en la cama destapándome al completo sin dejar de mirarle con una sonrisa perversa, a Justin por poco no se le salen los ojos de la órbitas.
- A la mierda.
Fueron sus últimas palabras antes de que volviese a echarse sobre mí acorralando mi cuerpo con el suyo.
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Siento haber tardado tanto y que sean tan cortos los capítulos, pero entre los estudios y que no pude tocar el PC la semana pasada he ido muy retrasada, prometo que la historia avanzará mucho más a partir de aquí y los capítulos tendrán la misma extensión que siempre. De nuevo gracias por todo el apoyo, sois los mejores lectores del mundo.
P.D: si tenéis una cuenta en Wattpad os animo a leer la historia desde allí ya que si lo añades a tu librería te avisa por sí sólo, y que si podéis, votéis por la historia para tratar de subirla un poco entre las demás.
Si quieres que te avise para el próximo capítulo vía twitter haz RT AQUÍ
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Hola amor mío :)
ResponderEliminarBueeeeeeno, aquí me tienes otra vez dando la lata *risa perversa*
Quería decirte que los capítulos han estado muy bien, hacía falta que tuvieran "zerzo sarvaje" (soy de un pueblo de Huelva) y me alegra saber que los capítulos avanzarán más rápido (no me quejo, es que ya se hace pesado pero entiendo que te falta el tiempo, como a todos) me ha encantado la parte en la que Justin pintaba los pósters y _______ se quejaba, cuando Justin suplicaba a ________ para que dejara de estudiar e hicieran otras "cosas" y cuando Will se quejaba de los juegos de la parejita feliz en el salón.
Lo de la "discusión" a causa de Tom no me ha gustado, o Justin es un celoso o _________ una pava que no entiende las indirectas... Y mi subconsciente me dice que habrá Drama Time por culpa de nuestro Tom.
¿Y nuestro querido Chaz, volverá a las andadas con sus tonterías? ¿Y que pasa con Ariana y compañía? ¿Se sabe algo de Pattie y/o Jeremy?
Y la pregunta más importante para mí....
¿Nuestra protagonista encontrará algo inesperado de su madre?
Esto solo lo puedes responder tú con tu maravillosa mente y tú PC.
Un besito con sabor a Oreo y un abrazo de Oso Amoroso <3
Atte: @CelesteDreams
PD: SWAG <3<3